El poder (real) de la información en las organizaciones

Ya tengo el poder

La utilización de la información como herramienta de poder en las organizaciones

En una de las empresas de las que formé parte, tuve también la suerte de compartir durante un tiempo la gestión de RRHH con la persona saliente: este tipo de cosas suceden muy poco, y es algo que puede (y debe) ser aprovechado en su totalidad: todo sirve para aprender.

En esta organización, como todas las que conocemos, existía una estructura de poder determinada, algo que tradicionalmente se afirma que necesitan para su supervivencia (algo que también está cambiando; empresas de estructuras más chatas o inexistentes, completamente horizontales: Morning Star, Gore-Tex y Whole Foods, y en Argentina la firma a 10Pines son ejemplos de este modelo).

Nunca como antes me había llamado tanto la atención cómo es posible utilizar la información como poder (dentro de una empresa), y el ejemplo más adecuado de definir esa situación es utilizando las palabras de Max Weber: “…el poder es la capacitad de influir sobre las conductas de otras personas…”.

Lo cierto es que hay distintas maneras de influir sobre las conductas de las personas: ¿Qué sucede cuando la información que necesitan (que “desean”) los demás la tiene quien detenta el poder?

Piénsese a la información como uno de los activos más importantes que tiene cualquier organización (pregunten sino a los especialistas en Big Data y Business Intelligence qué opinan sobre este instrumento que sirve como herramienta de análisis de toda la información -los datos- en pos de un óptimo rendimiento y toma de decisiones). Es por ello que se hace sumamente necesario utilizar la información de manera adecuada.

¿Qué información es útil compartir en las organizaciones y cómo se debe hacer?

En esa oportunidad fui parte de un proceso de socialización exitoso, pero mucho dependió de mí: feedback, constancia, paciencia y claridad en la información; fue posible internalizar pautas, valores y símbolos de la cultura de la empresa.

Hacer parte a la gente en las organizaciones puede utilizarse también como táctica de persuasión: en ocasiones el compromiso se genera a través de un debate abierto y permitiendo a los colaboradores decidir sobre algunas cuestiones que atañen a su trabajo.

Algunas empresas originaron su éxito no solo a través de sus recursos materiales: aprendieron también a generar fidelidad entre sus equipos de trabajo reduciendo al mínimo la incertidumbre que circula siempre en los pasillos, utilizando la información (interna y la que proviene del exterior) de manera estratégica.

Una manera de utilizar estratégicamente la información es construir relaciones colaborativas entre las personas, lograr una integración tal en la que los conocimientos son compartidos: esto es una ventaja competitiva y diferencial que hay que aprender a aprovechar y gestionar.

Si se busca que quienes trabajan en todos los niveles de la organización tomen iniciativas, quizás no sea necesario recurrir a sanciones o recompensas: todos sabrán porqué se hacen las cosas, y tal vez busquen hacer las cosas mejor con información clara y suministrada a tiempo.

Simón Sinek explica que “…las empresas exitosas saben comunicar bien porqué se hacen las cosas…”, y que es fundamental que éste porqué esté presente en cada mensaje que se trasmite.

Finalmente, cuando todos entienden el mensaje se sentirán más seguros y esta seguridad los llevará a tomar riesgos en pos de la organización: esto es poder real y es un valor.

relaclabor@gmail.com

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s